Millones de animales en todo el mundo son sometidos a distintos experimentos, ya sean de biología, psicología o cualquier otra ciencia. Introducimos virus en sus organismos, alteramos su material genético, matamos a las madres para estudiar a sus fetos, les sometemos a temperaturas extremas, obligamos a que tomen sustancias tóxicas y muchísimas más atrocidades. Todo eso sin ser voluntarios, ellos no quieren eso, no quieren vivir en un infierno constante del cual no saben si van a sobrevivir, tan solo quieren vivir en su hábitat, en libertad. Estos experimentos son testados primero en ellos, para los científicos puedan asegurarse de que pueden ser tomados por las personas.
La sociedad critica los productos triviales testados en ellos, como pruebas de maquillaje, las cuales pueden llegar a ser menos dolorosas. Sin embargo no critican los científicos, solo por el mero hecho de que prefieren antes los beneficios que pueden aportar a las personas antes que en los beneficios que pueden aportar a los animales.
Es cierto que el avance científico aporta muchos beneficios para la sociedad, pero no se debería poner en riesgo la vida de un animal como medio para obtener esos beneficios, hay unos límites.
Utilizar a los animales para experimentar y conseguir vacunas o cualquier cosa no debería ser una opción.
Una demostración de injusticia ante los productos testados en animales se da cuando los científicos afirman que los animales utilizados en los experimentos son lo suficientemente parecidos a las personas como para poder experimentarlos. Pero si realmente son tan parecidos a nosotros ¿por qué son sometidos a eso?
Normalmente las personas que defienden a los animales cuestionan la certeza de la ciencia en los experimentos a los que son sometidos. Pero el problema ya no es que haya o no una cuestión de fiabilidad ante los resultados, sino una cuestión ética que no debería ser ignorada.
No pueden pretender justificar que utilicen a unos animales en esos tipos de experimentos, cuando las personas no estarían dispuestas a hacer lo mismo. Que ese ser vivo no pertenezca a nuestra especie no justifica que lo podamos utilizar como queramos, no es un experimento más.
He preguntado a la recién llegada profesora de sociales y ética Pilar del IES Fuente Álamo sobre su opinión acerca de este tema, a lo cual ella respondió que considera que es mejor siempre y cuando no sea abusivo y esté controlado, ya que ha habido ciertos experimentos que han sido testados en personas sin que previamente hayan sido testados en animales y han sido gravemente perjudiciales, como el último caso que hubo en un laboratorio francés.
Si lo que importa son los beneficios que obtendremos en el futuro, no deberían utilizar como sujetos a los animales, ni a cualquier otro ser vivo, deberían buscar otra salida.
En conclusión, no deberían utilizar a los animales para cualquier cosa en relación a los experimentos.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarMe gusta como está expresado, pero no estoy de acuerdo. Imagina que algún familiar tuyo está enfermo y aún no se ha encontrado alguna vacuna para esa enfermedad y la única opción sería experimentar con animales, ¿seguirías estando en contra?
ResponderEliminarA mi me parece que tu idea es adecuada. Experimentar con animales, haciendoles sufrir no me parece justo. Podrían experimentar con personas que están con muchos años de cárcel o con pena de muerte.
ResponderEliminar